miércoles, 23 de enero de 2008

El adán, el esclavo, el hijo, el homosexual, el marido, el político, el sacerdote (PARTE 9)


¿HABÉIS leído Zorba el griego? ¡Leedlo!

Zorba le dice a su jefe:
-Hay algo que te falta, jefe. ¡Un toque de locura! Hasta que no cortes la cuerda no estarás realmente vivo.
Un poco de locura te proporciona dimensiones, poesía y el suficiente coraje para ser feliz en este mundo infeliz.
Zorba tiene su propia belleza. Kazantzakis, que escribió la novela Zorba el griego, es uno de los mejores novelistas de este siglo, y sufrió inmensamente a manos de la Iglesia.
Zorba es un nombre ficticio, no un personaje histórico. Cuando Kazantzakis escribió Zorba el griego fue expulsado de la Iglesia. Cuando escribió Zorba le presionaron: «0 retiras tu libro Zorba o, si no, te expulsaremos.» Como no retiró el libro fue expulsado del cristianismo y le condenaron al infierno.
Zorba, en realidad, es la personalidad de Kazantzakis que el cristianismo reprimió, la que no pudo vivir pero quería poner en práctica. Expresó toda esa parte de su vida que no practicaba en el nombre de Zorba.
Zorba es un hombre hermoso..., no tenía miedo al infierno, no codiciaba el cielo, vivía momento a momento, disfrutaba las pequeñas cosas..., la comida, la bebida, las mujeres. Después de un día de trabajo, se llevaba su instrumento a la playa y bailaba durante horas.
Y la otra cara de Kazantzakis que vivió en Zorba el griego.... Zorba es el criado; la otra parte es el amo que empleó a Zorba de criado. Siempre está triste, sentado en su oficina, clasificando sus archivos, nunca se ríe, nunca disfruta, nunca sale y en el fondo tiene envidia de Zorba porque él gana poco dinero, no demasiado, pero vive como un emperador, sin pensar en el mañana, en qué pasará. Come bien, canta bien, baila bien. Y su amo, que
es muy rico, está triste, tenso, angustiado, padeciendo, sufriendo.
Zorba es la parte no vivida de todas las personas que se dicen religiosas.
¿Por qué la Iglesia se opuso tanto cuando se publicó Zorba? Solamente se trataba de una novela; la Iglesia no tenía motivos para preocuparse. Pero estaba tan claro que se trataba del cristiano no vivido que hay dentro de cada cristiano, que este libro podía ser peligroso. Y es un libro peligroso.
Pero Zorba es enormemente hermoso. Kazantzakis le manda a la ciudad a comprar algunas cosas, y se olvida de todo. Bebe, va con prostitutas y se divierte, y de vez en cuando se acuerda de que aparentemente han pasado muchos días, pero sigue teniendo todo el dinero. ¿Cómo va a volver antes de que se acabe todo el dinero? El amo se enfadará mucho, pero no puede evitarlo..., es su problema. Regresa tres semanas más tarde (sólo se había ido para tres días), pero no trae nada de lo que le había encargado. Y viene contando todas sus historias:
-Ha sido un viaje magnífico, deberías haber venido. Conocí a unas bubulinas * preciosas..., ¡y qué vino tan bueno! * Personaje femenino, la prostituta, de la novela Zorba el griego.

El amo le preguntó:
-¿Pero dónde están las cosas? Llevo aquí sentado tres semanas y estoy que exploto.
-¿A quién le preocupan las cosas sin importancia cuando tienes alrededor cosas tan hermosas? Me lo puedes descontar de mi sueldo todas las semanas, y poco a poco, te iré devolviendo tu dinero. Lo siento, pero no pude volver antes. Y deberías alegrarte de que haya vuelto. Tuve que volver porque se acabó el dinero. Pero la próxima vez que vaya, te traeré todas las cosas -le respondió.
-No volverás a ir nunca más -le aseguró-, mandaré a otra persona.
Toda la vida de Zorba es un placer físico, pero sin ansiedad, sin culpa, sin preocuparse por el pecado o la virtud.
Nikos Kazantzakis os representa a vosotros, a cada ser humano. Era un hombre excepcional, pero víctima de su pasado. Era un hombre muy sensible, por eso se hizo tan patente la división; era un hombre muy inteligente que se daba cuenta de que estaba dividido. Eso le provocaba una gran tortura interna. Estar dividido contra ti mismo es un infierno, luchar contigo mismo es una tortura continua. Quieres hacer algo -es una de tus partes-, y la segunda parte dice: «No, no lo puedes hacer. Es un pecado.» ¿Cómo puedes estar en paz contigo mismo? Y la persona que no está en paz consigo misma no puede estar en paz con la sociedad, con la cultura, y finalmente, con la existencia. El individuo es la piedra angular de la existencia.
Me gustaría que Zorba estuviese vivo dentro de todas las personas del mundo, porque es vuestro patrimonio natural. Pero no deberías detenerte en Zorba. Zorba es sólo el principio.

Me gustaría que fueses a la vez Zorba el griego y Gautama el Buda, Jesus, simultáneamente. No me conformo con menos. Zorba representa la tierra con las flores y el follaje, las montañas, los ríos y los mares. Jesus y Buda representan el cielo con todas las estrellas, las nubes y los arco iris. El cielo sin la tierra estaría vacío. El cielo no se puede reír sin la tierra. La tierra sin el cielo estaría muerta. La unión de ambos, y nace un baile en la existencia. El cielo y la tierra bailando juntos..., hay risa, hay alegría, hay celebración.

Si un hombre puede ser un auténtico Zorba no estará lejos de ser un Jesus o un Buda. Habrá hecho la mitad del camino. Y la primera mitad es la más difícil, porque todas las religiones se oponen. Todas las religiones te arrastran hacia otro lugar, te alejan de la primera mitad; cuando te hayan arrastrado hacia otra dirección ya nunca podrás ser un Buda, porque sólo este camino te lleva a Buda o a Jesus.

Zorba es el camino hacia Buda o Jesus
Desde que te conocí me atrevo a amar, a reír y
a bailar otra vez. Has abierto mis ojos a la belleza,
a la poesía de la vida. Me siento más joven,
casi como un niño, asombrado por la belleza
que impregna todo; un joven pagano vagando
con placer, bebiendo el néctar, disfrutando de cada gota.
¿Es esto profundamente inmoral?
No, es inmensamente moral. Es la única moralidad que existe: ser pagano, exprimir todo el néctar de cada momento de la vida; ser un niño, inocente, persiguiendo nuevamente a las mariposas, recogiendo caracolas en la playa, piedras de colores..., ver la belleza de la existencia que te rodea, permitiéndote amar y ser amado. El amor es el principio de la religión. Y el amor también es el final de la religión.
Una persona religiosa siempre es joven. Es joven incluso cuando se está muriendo. Está lleno de alegría hasta en su muerte, lleno de baile, lleno de canto.
Yo os enseño a ser paganos y a tener la inocencia de los niños. Os enseño a conocer el milagro y el misterio de la existencia, no a analizarlo, sino a disfrutarlo, no a hacer una teoría de ello, sino a hacer un baile.
Toda la existencia está bailando, excepto el hombre. Se ha convertido en un enorme cementerio. Os estoy llamando para que salgáis de vuestras tumbas.
No, no es inmoral. Todas las religiones dirán que lo es, pero esas religiones están equivocadas. El que diga que es inmoral está contra la humanidad, contra la existencia, contra la alegría, el éxtasis y todo lo que conduce a la divinidad. Estoy totalmente a favor.
Osho.
Hasta mañana. Sinceramente.