domingo, 17 de febrero de 2008

El nuevo hombre


LA IDEA de un hombre mejor es una vieja idea, muy vieja, tan vieja como el hombre. Todo el mundo está deseando aceptar un hombre mejor, porque no necesita un cambio radical. Un hombre mejor significa que se te añade algo: sigues siendo el mismo, sigues siendo una continuidad; no hay discontinuidad. Y te enriqueces, mejoras. La idea de un hombre mejor tiene sus raíces en la avaricia, por eso todo el mundo la apoya. Los países ricos la apoyan, los países pobres la apoyan. India estaba totalmente a favor de Mahatma Gandhi porque quiso traer un hombre mejor. La idea de un hombre mejor es reformista, no es revolucionaria.
Pero la idea de un hombre nuevo es peligrosa porque requiere agallas. El requisito básico es que tienes que morir a lo viejo y tienes que nacer renovado; es un renacimiento. Por eso se oponen a mí. Y no sólo se oponen y me desacreditan en India, sino que se me opondrán y desacreditarán en todo el mundo. Aunque esté en Florida, sucederá lo mismo.
De hecho, hay más posibilidades de oposición en un país rico y poderoso que en un país pobre y hambriento, por la sencilla razón de que millones de indios no tienen ni idea de lo que está ocurriendo aquí. No tienen tiempo, no tienen interés. El nacimiento del hombre nuevo no es un asunto vital para ellos. Su problema vital es cómo sobrevivir, y ¡tú estás hablando del nacimiento del hombre nuevo! Ni siquiera son capaces de sobrevivir. Sus problemas son totalmente diferentes. Están enfermos, tienen hambre, sus hijos no tienen educación, no tienen empleo, no tienen tierras, ni alimentos, ni cobijo; ¿y tú les estás hablando del nuevo hombre? No están interesados; no es su problema.
Pero si hablo del nuevo hombre en América me asesinarán inmediatamente, seré encarcelado. No me tolerarán, porque eso significa peligro para todo el estilo de vida americano.
El estilo de vida americano depende de la ambición, y mi nuevo hombre tiene que carecer totalmente de ambiciones. El punto de vista americano es que hay que mejorar las cosas, se debería hacer todo mejor. No importa dónde va a llevar esto, pero todo tiene que ser mejor, cada vez mejor. Están obsesionados con la idea de mejorarlo todo. Tienes que tener mayor velocidad, mejores máquinas, mejor tecnología, mejores vías del tren, mejores carreteras; ¡todo mejor! Por supuesto, del mismo modo, necesitas un hombre mejor. Encaja con todo el estilo de vida americano. También se piensa que el hombre es una mercancía. Igual que necesitas mejores vacas, mejores perros, mejores coches y mejores aviones, ¡también necesitas un hombre mejor! No hay diferencia, es la misma lógica.
Estoy hablando del nuevo hombre. El nuevo hombre no es necesariamente un hombre mejor. Estará más vivo, será más feliz, estará más alerta, pero, ¿quién sabe si será mejor o no? Desde el punto de vista de los políticos no será mejor, porque no va a ser un mejor soldado; no estará dispuesto a ser un soldado en absoluto. No será competitivo y toda la economía competitiva colapsará. No le interesará acumular trastos, y la economía depende de eso. Todas tus agencias publicitarias están metiéndote en la cabeza la idea de acumular cada vez más cosas.
El nuevo hombre tendrá una visión de la vida totalmente diferente. Vivirá de un modo más amoroso, porque para él el amor es riqueza. Sabrá que el dinero no puede comprar amor o alegría. Sabrá que el dinero es una herramienta, no el objetivo de la vida.
El sistema americano se basa en hacer mejor las cosas. «¡Hazlo mejor!», no importa lo que estés haciendo. «Si estás matando gente, ¡sé el mejor!» Podéis ver lo que ha sucedido en Hiroshima y Nagasaki: América realmente lo hizo mejor que nadie hasta entonces. «¡Llegar a la luna!», nadie pregunta por qué. Si preguntas por qué, estás loco; no se hacen esas preguntas. Lo único que vale la pena preguntar es: «¿Cómo llegar a la luna antes que nadie? Derrota a los rusos. El primero que camine sobre la luna deberá ser un americano.» ¿Para qué? Ese no es el asunto. En lo que a mí se refiere, no le puedo ver el sentido. ¡Un americano sobre la luna me parece tan ridículo! Pero esa es su manera de pensar, su filosofía: «¡Aunque tengas aspecto de tonto, tenlo mejor que los demás. Supérales a todos!»
Mi nuevo hombre significa el final del viejo mundo. ¿Por qué está desacreditado el nuevo hombre? Siempre ha estado desacreditado. Jesús fue asesinado por estar hablando del nuevo hombre, no de un hombre mejor. Jesús le dijo a Nicodemo: «A menos que renazcas no entrarás en el reino de los Dios.» Jesús insistió que primero tienes que morir al pasado, sólo entonces puede surgir en ti una nueva conciencia. Él fue crucificado. Sócrates estaba hablando acerca del nuevo hombre, recuerda. ¿Por qué unas personas tan cultas se volvieron tan animales, tan bárbaros como para matar a un hombre como Sócrates? Él estaba hablando del nuevo hombre. Si hubiera hablado acerca de un hombre mejor le habrían adorado.
Los que han hablado acerca de un hombre mejor siempre han sido adorados, porque están diciendo que el pasado es hermoso pero que puede ser embellecido. No están en contra del pasado, no están en contra de las convenciones, no están en contra de las tradiciones; están totalmente a favor. La tradición tiene que ser el cimiento, y sobre esos cimientos puedes levantar un templo mejor, una casa mejor.
Hablar sobre el nuevo hombre es peligroso. Un nuevo hombre significa cortar completamente con el pasado, interrumpiendo, desarraigándote totalmente del pasado, muriendo al pasado y viviendo el presente. Y a los viejos hábitos les cuesta morir. Nos hemos acostumbrado a oír hablar de un hombre mejor; se nos ha metido hasta en la circulación de la sangre. Cada santo, cada mahatma habla acerca del hombre mejor; es su deber, ya lo sabemos. ¿Pero acerca del nuevo hombre? Entonces nos da miedo. Trae algo completamente nuevo; nos lleva al territorio de lo desconocido, está tratando de desarraigarnos de lo conocido. Hemos vivido durante miles de años de una manera determinada; estamos condicionados por esto, somos parte de esto. Sólo muy poca gente consigue salirse. Por eso mi mensaje está destinado a unos pocos escogidos.
Recuerda, los viejos hábitos tardan en morir; y nuestras religiones, nuestras filosofías son muy antiguas, nuestros estilos de vida son muy antiguos. Y yo estoy por lo nuevo. Pensamos que lo viejo es oro, ¡pero yo digo que lo viejo es sólo basura! Estoy de acuerdo con Henry Ford en que la historia es una basura. ¡Es todo mentira! Tenemos que liberar al hombre de todo lo que ha sucedido antes y tenemos que liberarlo totalmente, absolutamente, categóricamente.


-Mamá, ¿por qué te casaste con papá?
-¡Ah! -replicó la madre-. ¡Entonces tú también te lo preguntas!


-¿Nos conocimos en Texas?
-Nunca he estado en Texas.
-Ni yo tampoco. Supongo que han debido ser otras dos personas.


Esos borrachos, esos inconscientes han estado dominando a toda la humanidad. Locos y borrachos; ellos han sido nuestros factores de decisión en el pasado. Nunca hemos escuchado a los iluminados. Los iluminados no pueden hablar acerca de mejorar al hombre. Es como decirle a una persona enferma: «Te daré medicina para mejorar tu enfermedad.» La persona enferma no quiere que su enfermedad mejore; quiere librarse de ella, quiere estar sano.