viernes, 28 de noviembre de 2008

La conciencia no siempre te permite ser, lo que expresas. (Abel Desestress)

1) TU ERES LA VIDA...
Primero, tu vida es tu vida, no es la vida de nadie más. No permitas que nadie te domine, no dejes que otros te dicten lo que has de hacer. Eso es una traición a la vida. Si dejas que otros te digan lo que has de hacer, sean tus padres, la sociedad, tu sistema educativo, tus políticos, tus sacerdotes, sean los que sean, si te dejas dominar por los demás, te perderás tu vida. Porque el dominar proviene del exterior y la vida está en tu interior. Nunca se encuentran.
No te estoy diciendo que tengas que ser alguien que siempre diga no a todo. Eso tampoco sirve.
Hay dos clases de gente. Una pertenece al tipo obediente, dispuesto a entregarse a cualquiera. No poseen en su interior un alma independiente. Son inmaduros, infantiles, siempre buscando la figura del padre, buscando a alguien que les diga lo que han o lo que no han de hacer.
No son capaces de confiar en sí mismos. Esa gente forma la mayor parte de la población mundial, las masas.
Luego, en oposición a esa gente, existe una pequeña minoría que rechaza la sociedad, que rechaza los valores de, la sociedad. Ellos creen que son rebeldes. No lo son; son sólo reaccionarios.
Tanto si escuchas a la sociedad como si rechazas la sociedad, si la sociedad permanece siendo el factor determinante, entonces eres dominado por la sociedad
No pelees con la sociedad, se tu mismo, con tus propias ideas, conclusiones y desiciones, errado o acertado siempre tendras el sabor de haber vivido a tu manera, sin esperar que nadie te indique que debes hacer en TU VIDA.